Es un paraíso del Caribe. Si eres una mujer que viaja sola este es un lugar donde te sentirás cómoda, segura y feliz. Es hermoso el hotel, las cabañas son muy cómodas y el mar está justo en frente, puedes escucharlo al dormir. Es un oasis en el que puedes ver distintos animales, monos, capibaras, etc. más los de la casa, los hermosos gatitos y perritos. Es un lugar hermoso para sentir paz y disfrutar de la vida, yo extendí mi estadía porque me enamoré de Punta Uva y de este lugar. El personal es una joya. Ada es la más amable, agradable y dispuesta siempre a apoyar, es una muy bonita persona y cocina muy rico. Anja, la administradora, es muy buena onda y siempre está pendiente de tus necesidades y las resuelve al instante, seguro volveré!
Que me tuve que ir...